─La humanidad no valora el silencio, esta civilización se siente perdida sin el sonido de fondo.
─Con los avances tecnológicos actuales nadie quiere un minuto para pensar, siempre están conectados.
─Ah si supieran lo importante que es el valor del silencio. Una mente despejada que puede permanecer 5 minutos en silencio piensa.
─La gran carga de canales, emisoras, redes sociales y bandas no deja tiempo para otra cosa que para abotargar el cerebro.
─El silencio es maravillosamente sublime, si no puedes vivir con él, padeces una enfermedad: miedo a pensar.
─La soledad es una fuerza poderosa y ella estriba toda en el silencio.
─El ruido entorpece y adormila, mantiene sedados los cerebros y por eso le veo por doquier, en el taxi, en el restaurante, en el bus, en la gente que no puede vivir sin el audífono y el mp3. La humanidad necesita silencio.
─La ciudad es un hervidero de escándalo sonoro, sus barrios subsisten bajo la identidad del beat cacofónico que repiquetea en los oídos, por eso desprecio sus malditas fiestas.
─Y no sólo es el sonsonete repetitivo, el estribillo soso y el claqueteo con rima pueril, es que los acordes sonoros ofenden y no invitan ni siquiera a la reflexión.
─Silencio, recomiendo silencio y reparto silencio; reclamo silencio, si mi libertad termina donde empieza la tuya pido y doy silencio.
─Recuerdo que mi maestro decía: "lección número 36: Bendito silencio"
No hay comentarios:
Publicar un comentario