-Un programa de televisión es rentable, porque un grupo de televidentes lo sigue.
-Se sigue un programa de televisión por alguna semejanza que encontramos en él con nosotros, con la realidad o todo lo contrario.
-Siempre que buscamos contar nuestros delirios o derrotas es porque necesitamos que alguien nos confirme en esas teorías. Jamás estamos buscando contradictores.
-Al contar nuestras hazañas, esperamos que el otro se sorprenda gratamente e incluso que nos brinde un apoyo "moral".
-De todo esto se sigue que nuestra manera de sobrevivir es buscando el proselitismo.
-Que ninguna corriente prospera sino tiene seguidores.
─Que lo que creímos en nuestra niñez, es parte de lo que creía el mundo de la época y que lo que adoptamos en nuestra juventud como propio, también es parte de las creencias de la época.
─También se sigue que nuestra cacareada "originalidad" es el fruto de intentos para que la sociedad de la época ─léase amigos y compañeros─ nos aceptara.
─Las cosas siguen igual, la búsqueda de aceptación nos lleva a hacer lo que la sociedad de nuestra época exige. Hay que estar a la vanguardia.
─Qué asco!!! tan humanos, tan predecibles, tan faltos de carácter, tan morales y tan éticos...¿No es ahí donde el asesino y el psicópata cobran una belleza extrema?
─No ser iguales a nadie les da el derecho de ser únicos y el derecho de ser menospreciados por la sociedad que genera clones. Sentencia: al frenopático!!!
─Ya lo especificó mi querido Federico: Si un desgraciado no hubiese muerto en la cruz; el cristianismo no pasaría hoy de ser una secta cualquiera. Yo le sumaría, que de no ser por los deseos de conquista fervorosa de un emperador manipulador, esa secta ni siquiera habría llegado a nuestros oídos.
─El rock es una gran religión avalada por todos los que de una u otra manera permanecemos en ella.
─La gran industria del rock a la que pertenecen esas miles de bandas que usted escucha. Sé que mis disertaciones dan asco, pero debemos buscar a ese que vendió el rock, pero no volverlo un mártir o volveremos a los inicios de estas píldoras envenenadas.
─Para algunos no importa que la industria del rock sea uno de los grandes negocios, hasta se vuelven a juntar para "volver a la lucha".
─Para otros es el camino correcto y en él piensan cada que cruzan un escenario o hacen sus exigencias para concierto.