lunes, 11 de noviembre de 2013

MÁS SOBRE LA MUERTE

─Los muertos no tienen voz y aunque tantos programas criminalísticos digan lo contrario, lo que ocurra después de la muerte no les interesa.

─Dirán algunos que la venganza es un plato que se come frío...o caliente. Eso le interesa es a los vivos. Repito, la muerte es un estado de no acción.

─No ha pasado un sólo día de la humanidad sin que se mueran unos cuantos activos y sin que unos cuantos vivos saquen tajada de la situación.

─Vivir de la muerte no es tan degradante para los que lo hacen, ahí están, siguen vivos y llegará el momento en que su negocio les rinda pleitesía... también dejarán una buena tajada para el resto de los buitres.

─La muerte resulta tan difícil para los vivos, porque cada que hay un cadáver al que deben rendir tributo, este les recuerda la posibilidad, siempre presente pero ahora tan clara, de que cada uno de nosotros debe ocupar ese lugar privilegiado.

─Yo no quiero flores, ni tumbas, ni rezos, ni humanos. Sin ceremonias al horno igualitario... al ustrinum.

─En su defecto, si nadie se apiada de mis despojos mortales para cumplir mi última voluntad, que me arrojen a una fosa común. Nada más igualitario: Huesos confundidos de muchos que eran como yo, humanos, sin diferencia de raza, color, credo, religión o tendencia política.

─Pocos son los que a diario recuerdan como el amigo Gravini que "tú calavera serás" y que "por firme ley de la parca, debo habitar la comarca de las miserias humanas"

─La innoble labor de menospreciar mi cadáver no puede tocarle a mis enemigos. Esa sería la última humillación ante ellos...No lo permitáis hijos míos.

─Al final, si he merecido una estatua o un premio o un homenaje, a la manera de Fernando González, no me la den en plata ni en oro. Dénmela en placeres. Mientras tenga vida.

─Tampoco me gustan esas idioteces de las flores. No amé los adornos en vida, la muerte no puede ser adornada con ninguna cosa. Total: las flores son un exabrupto entre la belleza y la nada.


martes, 5 de noviembre de 2013

LA CIENCIA

─La ciencia explica todo lo que se pueda explicar con ciencia y la religión todo lo que no se puede explicar.

─Puedo asegurar que la ciencia explica absolutamente todo. Razones en contra dan los que pretenden que existen cosas inexplicables...ellos promueven la fe y las explicaciones religiosas, extraterrestres y sobrehumanas.

─Ahora, existen personas que reniegan de la ciencia porque cambia con el tiempo dependiendo de los nuevos descubrimientos. La perfección de la teorías requiere ensayos sobre los efectos en los sentidos y la percepción.

─Lo que hoy explica un fenómeno ampliamente, necesitará de una nueva explicación para casos extremos mañana y, simplemente, eso es la ciencia: la evolución del pensamiento. Desde Demócrito con su átomo hasta la física cuántica con sus quarks...Y el átomo sigue siendo la partícula indivisible con algunas salvedades, por lo menos para mantener sus propiedades intactas.

─De nuevo, la ciencia si explica todos los fenómenos de abducción, posesión y milagros. Que los ciegos creyentes se cierren en que hay que tener la capacidad de pensar en que existen seres poderosos llamados dioses que hacen esas cosas...eso es, en serio, pura concepción de tribu.

─Es fácil, yo no necesito de la religión para saber que si un estúpido revivió después de 45 minutos, fue que alguien pasó algo por alto y que los médicos implicados deben renovar sus títulos. Básicamente un cerebro sin aire por 3 minutos empieza a morir. Si aceptan que el del tipo no tuvo oxígeno, que volvió de la muerte o que ocurrió un milagro, debemos revalorar todos los conocimientos médicos hasta el momento. Eso no va a pasar. Y, en definitiva nadie vuelve de la muerte;

─La ciencia es puesta al nivel de creencia por algunos creyentes y esos son los que usan la internet, la radio y la televisión para multiplicar sus estúpida creencias. Son las que abusan de las computadoras y los teléfonos inteligentes y los que repiten: "la ciencia no puede explicarlo todo".

─No es posible que algún dios haya metido su mano en la obra del hombre. El hombre metió el dedo de dios en la obra del hombre y la masa inculta y sin capacidad de decisión, temerosa y ansiosa de redención la perpetuó.

─De igual manera un imbécil dijo algo por radio sobre unos discos volantes en 1946 y de ahí en adelante, la misma masa inculta, creó extraterrestres para explicar a los dioses y a la ciencia...Oh la masa!!!

─Contra la ciencia sólo se puede discutir con la ciencia, aunque abundan pseudo científicos religiosos tratando de conciliar ambas teorías. Es imposible, lo repito: dios y la ciencia se excluyen.

─¿Cómo puede un tipo que cree que un ser incorpóreo que ocupó tres puestos diferentes y que son uno solo; un personaje que cree en iconos o en su defecto en su representación mental o la que otro puso en su subconsciente, hablar de ciencia?