martes, 6 de octubre de 2020

LA IMPORTANCIA DEL HECHO EN VIRTUD DEL TIEMPO DEDICADO

- Cada cosa que nos ocupa en la vida, lleva la importancia del tiempo dedicado a ella y es directamente proporcional. A más tiempo dedicado a la cosa, mayor es la frustración que enfrentamos cuando no sale bien.

- Un amor al que le hemos dedicado un año, estará en seria proporción con la frustración provocada por su abandono y por tanto quienes trabajaron 20 años en el proyecto Hubble, debieron sentirse como una escoria escupida cuando las primeras fotos de ese esfuerzo mostraron aberración.

- Igualmente la cantidad de tiempo dedicado a un "sueño" requiere no dejarlo morir por cualquier nimiedad y exige esfuerzos y los justifica, sólo si ese tiempo dedicado, lo creemos valioso para extraerle frutos o para no dar por perdido tal tiempo.

- Por la misma consideración, cuando un proyecto se ve inaccesible, es válido rendirse antes de que veamos venir la frustración por la vía del cansancio y por lo mismo hay quienes no inician nada conociendo el valor, el esfuerzo y el tiempo requerido para llevarlo a cabo.

- Quien no inicia nada está a salvo de la frustración y la depresión, pero también puede estar seguro ese humano que también está libre de la satisfacción y la alegría que da un hecho realizado con esfuerzo. Yo siempre me encargo de arruinar cualquier proyecto porque sé de lo inútil de todo.

- El tiempo nos dará la razón a quienes estamos seguros de que no existe solución, salvación o ganancia con las construcciones humanas o animales.

- Acá parece repuntar la esperanza, de la que vivimos y es esa esperanza, mantenida en el tiempo, la que genera tanta frustración y ahogo. Nada mejora, no hay mejores gobiernos, ni salarios, ni equidad, ni justicia y de nada vale la educación, que la masa está dispuesta siempre a ceder por nada y a arrodillarse por poco igual que a ignorar lo evidente y a olvidar las ofensas.

- Tampoco vale mucho el expresarse. Cansado de los hombres con los que hay que negociar "puntos de vista" lo mejor es el retiro incondicional per saecula saeculorum.

- Ya hubo bastantes en la historia comprendiendo el haber dado todo por nada: Hitler en el führerbunker lo sabía y lo sabía José Asunción Silva, lo sabía Cleopatra y, nada raro, lo intuyó Sócrates, que no quiso que Platón pagara su fianza.

- El tiempo, al final, importa sólo para aquellos que pretenden tener donde llegar después de muertos o que aducen que sin ellos esta vida no puede continuar dándose el rasgo promordial, en la cosa más vana y vacía: vivir.