lunes, 31 de diciembre de 2018

DE LA TORPEZA HUMANA

─Puede decirse que los humanos son tontos, basta mirarlos como se repiten y se copian y luego pelean entre tribus, no existiendo más que una especie homo.

─De allí quedan las peleas entre "chatarreros" y "aguapaneleros", las discursivas entregas del Hip hop y el Rap y la ya hoy legendaria épica de las 12 tribus de Israel.

─En serio, dice el adagio que por dinero baila el perro y no he conocido a ninguno que no baile por un mendrugo de pan, por dinero... ni ensangrentado.

─Si hay una gran torpeza es pensar que el "ser verdes" curará esta tierra o hará algo más por nosotros o los descendientes. Los cadáveres son todos buen abono.

─Ser verde implica minimizar el consumo o detenerlo y no existe manera de ir en contra del segundo principio de la termodinámica. Los procesos en este planeta continuarán hasta la conversión completa de la energía utilizable en energía no utilizable.

─El vegetarianismo es un error, puedo decirlo tal como el mineralismo es un error y lo es el veganismo y toda forma que no acepte que se requiere de todas para hacer una sopa eficaz.

─Algunos son torpes por naturaleza, pero la gran mayoría se han aprendido el discurso en el proceso de grabar el disco duro y apenas si son copias de torpes.

─También es torpe tratar de explicar el porque de cada cosa, es bastante raro que un ingeniero busque la razón del número e. Él simplemente aplica la fórmula para la expansión de una colonia o para el enfriamiento de un cuerpo, sabe que funciona y le es suficiente. La causa no lo deja perplejo y el efecto es lo que está buscando.

─Sé de una torpeza sin medida y que me mantiene alejado de ella. Obnubilarse en licor es una gran pesadez, ya sea que éste te provoque malestar, te ponga alabar humanos o a hacerles la guerra.

─Tal vez la peor torpeza humana es creerse único, cuando apestamos este planeta con 8 mil millones de ejemplares.

─Yo creo que soy torpe, pero el saberlo me hace querer dejar de serlo o serlo simplemente por tosudez.




sábado, 8 de diciembre de 2018

DE UN EVENTO PARA MINUSVÁLIDOS

─Soy una persona sin pudor. No me aterra tener que decir que vine acá por invitación, no por deseo.

─No tengo una sola razón para decir que siento gran afinidad con los presentes, al contrario, me siento bien lejos de cada uno de los asistentes, sobre todo con los que se sienten representados con la concurrencia.

─Sé que hay mucho de vanidad en mis pretensiones: Como indicar qué y cómo se debe ser activo, pero no he usado más que lo que conozco y no es ley, pero se habla de apoyar la verdad, no la farándula. Sólo que yo no tengo la última palabra sobre lo que es verdad o no. 

─Llevamos 60 años diciendo que los extranjeros vienen a dominar en nuestra tierra y metemos la mano al bolsillo para que el extranjero no sienta que nos ha dominado.

─Yo no tengo ningún problema con a quién le da su dinero y sus amistades, pero el verdadero consecuente, desprecia toda forma de entregarse y no le gana el ego de decir: "yo estuve allí".

─Conozco gente que no le importa ser consecuente, piensan una cosa y dicen otra, es más, hacen una completamente diferente, pero yo sé en que creo y no vendo mis ideas, no tengo en venta mi voto y no creo en nadie que no sea consecuente.

─También sé de gente que prefiere escuchar música rock en otro idioma que no entiende porque no quiere enterarse de los problemas y dolores de su propia nación o porque tales cosas sólo le causan malestar. ¿Alguien quería una razón par ser claros?

─Nosotros somos pequeños mitines, pequeñas bombas de odio, protestas ambulantes donde tocamos porque repetimos el libro de la historia en cada canción que ponemos en el escenario. No tenemos canciones de amor ni de adulación y por eso no adulamos en las introducciones.

─También es una razón para no ser invitados a festivales y payasadas nacionales en contra del rock, ningún festival es a favor del rock, es en contra de él, de su autogestión, de su independencia y de su underground.

─Algunos avalan la propuesta de la nostalgia e incluso del apoyo, pero me indigna que ese apoyo sólo sea a la farándula nacional o a la nostalgia internacional. 

─Jello no tuvo la culpa de venir al Altavoz, pero en la cara se los dijo, aunque muchos no entendieron. Esto es una tribuna para razonar.

─No deseaba extenderme, perdonen lo bueno, que lo malo siempre lo he hecho con mucho gusto.