viernes, 24 de abril de 2020

DEFINICIONES EN TORNO A LA CAUSALIDAD

- La coincidencia requiere un mínimo de dos hechos ejecutándose en un momento dado. En este momento coinciden mi capacidad de escribir y mi capacidad de pensar.

- Los hechos que ocurren en un mismo tiempo son coincidencias, la misticidad producto de tales coincidencias solamente la puede aportar el ser humano.

- No es coincidencia, levantarse, desayunar, planchar, ir al retrete o acostarse. Los hechos cotidianos, en virtud de la cantidad de seres de la especie, por estadística, deben serlo, pero no tienen gracia.

- Una verdadera coincidencia es un choque entre dos vehículos que requieren tratar de ocupar el mismo espacio a la vez rompiendo una ley fundamental de la física, viniendo de dos direcciones diferentes, con conductores diferentes, en vehículos diferentes. La coincidencia de marca, color y hasta sexo y nombre de los conductores puede incluso calcularse con fórmulas estadísticas.

- No hay exención de coincidencias, lo que existe es un grupo interesado en ellas y en subrayarlas a cualesquier precio. El motivo, el medio y la oportunidad coinciden en un crimen.

- La consecuencia es causalidad no coincidencia, aunque muchos quieran ver en una la otra, difieren en el tiempo y en armonía.

- No es coincidencia que mis padres se casaron en el mismo templo, con el mismo cura y tuvieron la misma cantidad de hijos, literalmente al mismo tiempo y, al colmo, les colocaron exactamente los mismos nombres. ¿Pudiera ser coincidencia que los suegros de ambos sean los mismos?

- Existe un hilo que puede seguirse hasta el inicio mismo del tiempo porque toda causa tiene su efecto y todo efecto debe tener causa y, causa y efecto, cambian de papel en el tiempo hasta llegar al motor inmóvil de Aristóteles qué, probablemente, no exista.

- Volviendo a la coincidencia, ¿coinciden las causas? ¿coinciden los efectos? esas coincidencias en segundo y tercer grado son las que hay que estudiar: dos ladrones coinciden en el mismo lugar y hora, ambos son detenidos y arrestados ¿los llevó allí lo mismo? ¿hasta donde se alargan causas y efectos similares? comprobaremos, seguramente, que no son tan casuales.

jueves, 23 de abril de 2020

TIGRES DE COLORES

- Dime qué lugares conoces y te diré de qué hablan tus peroratas.

- Dime que quieres y te diré de qué careces.

- Háblame de con quien andas y te diré cuales son tus aspiraciones.

- Cuéntame con quien te acuestas y te diré qué enfermedades tienes.

- Exponme tus gustos y te diré de qué jauría eres.

- Explícame que haces y te diré quiénes te influyeron.

- Declárame que escuchas y te diré en que época te criaste.

- Espétame sobre tus virtudes y te contaré sobre tus vicios.

- Manifiéstame tus temores y te diré de tus amos.

- Proclámame tus bienes y te diré a quién has robado.

- Dime cual es tu discurso y te diré cuál es tu doctrina.

- Dime a que dios le rezas y te contaré cuáles son tus miedos más profundos.

- Ciclo infinito de causas y consecuencias, en la mayoría de los casos, si no en todos, uno se convierte en lo que frecuenta. De alguna experiencia debe provenir ese hermoso proverbio.

miércoles, 22 de abril de 2020

IMPRESIONES GENERALES DEL SER HUMANO

- La impresión de un balazo en la cabeza. Consiste en llevar todas las ideas expuestas a la humanidad y ser más obvio que un bebé tramando una pilatuna.

- Me estaban calcando y me moví. Certeza general de estarse quedando dormido y de pronto despertar, que en realidad es un pulso monoclonal verificando si hay desconexión para continuar la fase REM.

-Soy la última cocacola del desierto. No existe nadie que no se haya impresionado a sí propio positivamente, al parecer es un mecanismo evolutivo de defensa para evitar el suicidio. No existe la cocacola en el desierto, más bien el pandero o la tostada.

-Tengo mocos en la nariz. Parece opuesta a la anterior, la seguridad se pierde y cada uno trata de esconderse en un hoyo. La verdad es que aparece cada que la regamos y es la culpa que nos señala desde toda dirección.

- Grito desenfrenado. No existe equivalente en la naturaleza y puede tener varias causas, la primera de ellas es la necesidad innata de mostrar el macho alfa, otra liberar la opresión a la que nos creemos sometidos y la última, pero no menos importante, una especie de grito primal que el cuerpo requiere para no ahogarse.

- Satisfacción del deber cumplido. Un buen almuerzo, un ayudar a cruzar a la ancianita en la esquina, una operación ambulante a un desconocido, un trabajo por el que no se cobró para ayudar a un tercero o para demostrar magnanimidad. Todos son ejemplos de un aburrido ego y de una impresión harto común de la raza humana.

- Usted no sabe quien soy yo o no sabe con quién se mete. Son equivalentes y dan cuenta de un ego remanente sin el cual no podríamos existir, se usa por deporte y porque la humanidad en las últimas centurias ha omitido la ley del más fuerte y la ha reemplazado por una ley de turiferarismo y patrocinio. Yo compré tu alcaldía no me impongas esa sanción.

- Impresión de caminar en alfombra roja. No es malo andar seguro por la vida, pero a esos son los que asaltan en escondrijos, a las que violan en ascensores y a los que matan con balas perdidas.

- Impresión Coco Chanel. Ocurre cuando al grito de la moda se le hace dar alaridos y aún así no nos damos por enterados. Dícese de una primera dama con traje de cartón o aquel rey con traje invisible a ojos estúpidos. Claro que ocurre y a veces da pena ajena, pero esa es otra impresión.

- Impresión de pena ajena. Ocurre mil veces, pero no es ajena y no es pena, es seguridad de que en algún momento se actuó de la misma manera y de hallarse ligado de tal forma a ese otro. Que un tercero confunda los lazos o los relacione correctamente nos produce la impresión. A mí me pasa igual, que venga un señor extraterrestre y vea esta sarta de creyentes y de mansas vacas, me da una pena.

- Solipsismo ideal. Ocurre por siempre. Quienes manejan una sola idea y la defienden a ultranza padecen de esta impresión. Léase terraplanismo, monoteísmo, big bang, big crunch, señal wow… es muy usado por adolescentes, inexpertos, tontos y niños en general.

- Hay una especie de argucia que emplea la evolución para hacernos creer que los únicos que no estamos equivocados somos nosotros, yo no he podido definirla, creo sentirla porque, por supuesto, la única razón la tengo yo.