jueves, 20 de marzo de 2014

EL SEÑOR NO ES MI PASTOR

─El señor no es mi pastor porque yo soy un lobo.

─Y soy lobo que huye de la manada, porque las manadas me asfixian.

─Soy el hijo de un lobo y de lupus no de cannis, nada me ata a la cercanía del hombre.

─Incomprensible que los seguidores de un dios primitivo se dejen comparar con ovejas y cabras.

─Vale para dioses no primitivos, aunque solo el primitivismo se defienda con ellos.

─La necesidad de un dios, de un pastor y de un guía es evidente en las personas sin personalidad.

─¿Si se sabe hacía donde vamos y de donde venimos a qué necesidad de dioses patibularios, sexistas y tiranos?

─No busco de guías, hacen más difícil el camino poniendo su firma en él.

─Recorro mi camino, que habrá de llegar al mismo punto que el de todos... la muerte.

─En el recorrido he querido hacer dos o tres cosas, que no necesitan de ninguna aprobación externa. Me basto y me sirvo a mi mismo.

─El señor no es mi pastor... soy un lobo y me alimento de pastores.

No hay comentarios:

Publicar un comentario