domingo, 28 de mayo de 2017

DE FESTIVALES CONSUETUDINARIOS

─El rock que se precia de ser libre y empieza por rendirle pleitesía a los cien mil anunciantes y patrocinadores, no tiene tiempo de ser libertario.

─No he hecho concesiones con respecto al dinero, soy anarquista pero pago impuestos, es más, ni siquiera soy anarquista, si se me ha de pagar por decir lo que pienso, bienvenido. Si no me pagan por mí está bien, Pero que luego aparezca un ítem de pago por un rubro que nunca fue abonado. Eso me indigna.

─El rock de festival es una clarísima muestra de lo que hace el poder para producir una tabula rasa.

─Los organizadores de eventos, no son rockeros natos. Son empresarios que devengan un salario y unas prebendas por "invitar" a la escena rock.

─Nada más falso aquello de que la "escena rock" está representada en tales festivales.

─Soy idealista, creo en mi tipo de rock, creo que se envuelve en tres banderas, La libertad, el pensamiento y la rebeldía. Para mí, todo lo demás no es rock: Si se vende no es rock, si canta a la iglesia no es rock, si es un comercial no es rock, si es un rock que se arrodilla para ser incluido, nunca será rock.

─Si usted, mi querido rockero de festival, quiere saber cuanta plata se invierte del presupuesto participativo en un festival que se pensó "gratis" pida en su alcaldía las cuentas, eche calculadora y se enterará en lo que le salió el polvito y cuantas manos "comieron" y sacaron partido y tajada.

─Si usted no es rockero de corazón, de cerebro, sino que le importa que sepan donde estuvo o a quien vio, mis comentarios son inútiles y llegamos al meollo, el gobierno ya produjo lo que quería: división, inquina, modelos a seguir y a usted.

─¿Hay festivales libres? supongo que sí. Pero un festival promovido por la política no tiene cuando ser limpio y menos si es la política colombiana. En las esferas del poder se manipula, se hacen socios, se serrucha, se controla, pero nunca nada es desinteresado.

─Yo he traducido muchas canciones rockeras y muchas tienen una pésima letra o ninguna, esa idea de que el rock debe decir algo, proponer y meter el dedo en la llaga, es algo no propio al rock, pero si el rock no es contestatario, me declaro ateo de dicho rock. El rock no es para bailar en un tubo, es para pensar.

─Nada me apena más que ver las filas en los mataderos para que les requisen, les quiten el licor y los clavos y aparte les digan que tienen qué escuchar y por cuánto tiempo. ¿Ya había dicho que es una de las razones por las que odio los bares y discotecas? El rock de rebaño, el rock muerto.

─Se me quiere obsequioso, amable, halagador, condescendiente. Soy grosero, antipático, rudo, desdeñoso intransigente. Soy el rock de oposición y me opongo a que se me declare masa, cardumen o rebaño. Tengo la fobia de la grey.


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